martes, 16 de abril de 2013

¿Hay más actividad cerebral si nos motiva lo que hacemos?

22 de Marzo de 2013

Hay quienes ante las nuevas tecnologías y las posibilidades que ofrecen se sienten amenazados, temerosos, tal vez este temor esté fundado en la falta de conocimiento o en la creencia de que si los nuevos dispositivos (ordenadores, tabletas...) invaden las aulas, los docentes sobrarán.

Nada más lejos de la realidad, pues ateniéndonos a hechos empíricos y no a suposiciones o expectativas, descubrimos en este proyecto piloto como la motivación se dispara en los niños ante el reto de multiplicar con el iPad llevados de la mano de su profesor.

Las nuevas tecnologías no hacen sino reforzar la figura del docente y trasformar su papel, son un aliado perfecto para incentivar tareas tediosas como el repaso de las tablas de multiplicar que se convierte en verdadero acicate para el que mejor puntuación obtenga.

La actividad pretende los siguientes objetivos:
  • Desarrollar la competencia matemática en la tarea de multiplicar
  • Incentivar la motivación del niño en una tarea que presenta dificultad
  • Fomentar la capacidad de superación
Como vimos en la sesión anterior se les presentó a los niños cuatro apps distintas todas ellas de operaciones matemáticas. La que más les gustó fue "Math tables" que presenta tres actividades gratuitas todas ellas de multiplicar (se repasan todas las tablas) y cuya consecución da como resultado un número de puntos obtenidos.


Vamos recogiendo las puntuaciones obtenidas por cada alumno de manera que al final de la actividad dependiendo del resultado los alumnos cogerán su iPad y descifrarán un mensaje QR.


Detrás de cada código hay un mensaje distinto. A propósito de la actividad se explica a los niños que es un código QR y cómo se encuentra presente en muchos ejemplos de la vida cotidiana (en una caja de cereales, en un periódico...).

El resultado de la actividad ha sido plenamente satisfactorio, la respuesta de los niños ha sido entusiasmo, ilusión y mucho afán de superación. Lo que era una dinámica tediosa para ellos (salir a la pizarra y que su profesor le pregunte las tablas) se convierte en una actividad dinámica. ilusionante, aprovechada y muy positiva para el repaso de las tablas. De los 27 niños, 12 se quedaron en la línea roja, 11 en la naranja y 5 llegaron a la verde.