LOS PADRES

Hijos de una generación qué se crió con Heidi y en una Televisión española que anunciaba con sus rombos que había que irse a la cama, hemos crecido en plena eclosión audiovisual, asombrados con los primeros teléfonos móviles, los primeros IBM y con el nacimiento de Internet que nos pilló absolutamente por sorpresa.


Así pues, en apenas 20 años el acceso a la información, la generación de la misma y la multiplicación de las pantallas nos ha desbordado en un cambio socio-económico y cultural que no sólo ha afectado nuestra vida sino también los hábitos de consumo audiovisual y el acceso a cualquier tipo de información (escrita, audiovisual...)